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El Hotel Intelier Orange de Benicàssim, que pertenece a Nealis Hospitality, ha llevado a cabo un proyecto de renovación integral de su sistema de climatización y producción térmica para avanzar hacia un modelo energético más eficiente, sostenible y orientado a la descarbonización del sector hotelero.
La actuación, desarrollada en colaboración con ATuAire by Iberdrola, ha permitido sustituir las calderas de gas natural y el sistema térmico convencional por una solución basada en bombas de calor de alta eficiencia, electrificando la producción de frío, calor y agua caliente sanitaria (ACS) del establecimiento.
El nuevo sistema permite cubrir las necesidades de climatización tanto de las habitaciones como de las zonas comunes del hotel mediante una combinación de tecnologías de alta eficiencia. La instalación incorpora bombas de calor aire-agua para la producción de calefacción y refrigeración y bombas de calor agua-agua de alta temperatura para la generación de agua caliente sanitaria.
La solución se completa con un sistema de producción y distribución a cuatro tubos, que permite generar simultáneamente frío y calor en función de las necesidades de las diferentes zonas del establecimiento, mejorando la flexibilidad y el rendimiento energético de la instalación.
Uno de los principales avances del proyecto es que el hotel puede producir ahora el 100% del agua caliente sanitaria sin recurrir a combustibles fósiles, contribuyendo a reducir el impacto ambiental asociado a la actividad hotelera.
Además, el sistema incorpora tecnologías de recuperación de energía que permiten aprovechar el calor generado durante los procesos de refrigeración para otros usos dentro del edificio, especialmente para la producción de ACS.
Este sistema de recuperación resulta especialmente eficiente durante los periodos de mayor ocupación, cuando coinciden una elevada demanda de refrigeración y de agua caliente. De esta forma, parte de la energía que anteriormente se disipaba al exterior puede reutilizarse, optimizando el consumo global de la instalación.
La renovación del sistema de climatización también se traduce en una mejora significativa de la eficiencia energética y la competitividad del establecimiento.
Gracias a la nueva solución, el Hotel Intelier Orange de Benicàssim reduce aproximadamente un 43% sus costes energéticos y de mantenimiento vinculados a la climatización, la producción de ACS y la operación del sistema.
Este ahorro responde principalmente a la elevada eficiencia de las bombas de calor, la posibilidad de producir frío y calor de forma simultánea y el aprovechamiento de la energía recuperada dentro del propio edificio.
La actuación permite, por tanto, mantener las condiciones de confort de los huéspedes al tiempo que se optimizan los costes de operación y se simplifica la gestión de la infraestructura térmica del hotel.
Desde el punto de vista ambiental, el proyecto supone un paso adelante en la estrategia de descarbonización y sostenibilidad de los establecimientos de Intelier.
La sustitución del gas natural por una solución completamente eléctrica, alimentada con energía de origen renovable, permite reducir prácticamente a cero las emisiones directas de CO₂ asociadas a la generación térmica del establecimiento.
Esta actuación refleja el compromiso de Nealis con la incorporación de soluciones que permitan mejorar la eficiencia de sus activos y avanzar hacia modelos de operación más sostenibles, combinando innovación tecnológica, ahorro energético y reducción del impacto ambiental.
A esta actuación se suma la reciente puesta en marcha, junto a Iberdrola, de una infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en el establecimiento. El sistema cuenta con un punto de recarga doble de 50 kW, un cargador individual de 50 kW y otro doble de 22 kW, permitiendo la carga simultánea de hasta cuatro vehículos eléctricos.
El proyecto del Hotel Intelier Orange de Benicàssim se consolida así como un ejemplo de cómo la electrificación y la innovación aplicada a la climatización hotelera pueden contribuir a mejorar la eficiencia energética, reducir los costes operativos y avanzar hacia un modelo turístico más sostenible.
