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En un contexto marcado por la necesidad de aprovechar al máximo los recursos disponibles, las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) están evolucionando para asumir un papel cada vez más relevante en la economía circular. Más allá del tratamiento del agua, estas instalaciones pueden convertirse en auténticos centros de recuperación de recursos.
Este es uno de los principales aprendizajes del proyecto europeo Symsites, impulsado por Facsa y Fovasa, que ha demostrado cómo la colaboración entre las ciudades y el tejido industrial puede transformar los flujos residuales en nuevos recursos de valor para el territorio, la ciudadanía y la actividad productiva.
Symsites se basa en el concepto de simbiosis urbano-industrial, un modelo que busca conectar los flujos de recursos generados en los entornos urbanos e industriales para favorecer su aprovechamiento y reducir la generación de residuos.
De esta forma, materiales que tradicionalmente se han considerado residuos pueden encontrar nuevos usos y convertirse en materias primas para generar productos y recursos como agua regenerada o biogás.
El proyecto plantea así una nueva forma de entender las infraestructuras de saneamiento: como espacios capaces no solo de tratar las aguas residuales, sino también de recuperar recursos y generar nuevas oportunidades para su entorno.
En el Ecosite de España, ubicado en la EDAR de Alcoy, Facsa y Fovasa han desarrollado una planta piloto para estudiar esta integración entre los flujos urbanos e industriales.
El proyecto ha permitido tratar conjuntamente el agua residual urbana e industrial que llega a la depuradora con la fracción orgánica procedente de colegios y de la residencia de Muro de Alcoy.
Este planteamiento adquiere especial relevancia en un territorio como Alcoy, donde actividades industriales como el sector textil y el cosmético tienen un peso significativo y requieren recursos como agua y energía para desarrollar sus procesos.
La experiencia ha permitido analizar cómo diferentes flujos generados en el entorno urbano pueden integrarse en los procesos de tratamiento para obtener nuevos recursos aprovechables.
Uno de los elementos clave del proyecto ha sido la combinación de diferentes tecnologías para maximizar la recuperación de recursos.
Por una parte, la digestión anaerobia permite descomponer la materia orgánica en ausencia de oxígeno y generar biogás como resultado del proceso.
Por otra, la incorporación de tecnología de membranas permite realizar una separación avanzada del agua tratada, contribuyendo a obtener agua regenerada de calidad.
La combinación de ambas tecnologías demuestra el potencial de integrar el tratamiento de aguas residuales y la gestión de biorresiduos dentro de un mismo modelo de recuperación de recursos.
Los resultados obtenidos durante el proyecto han demostrado que este modelo puede funcionar de manera estable en condiciones reales y transformar diferentes flujos urbanos e industriales en recursos de valor.
Entre los principales resultados de Symsites destaca la obtención de agua regenerada de calidad, la producción de biogás a partir de materia orgánica y la reducción de la generación de lodos.
El agua regenerada puede tener diferentes aplicaciones en función de los requisitos de calidad y del uso previsto. En el ámbito urbano, puede destinarse, por ejemplo, al baldeo de calles o al riego de zonas verdes, favoreciendo una menor dependencia de recursos hídricos convencionales.
Asimismo, el agua regenerada obtenida en el marco del proyecto ha alcanzado requisitos de calidad adecuados para su utilización en aplicaciones agrícolas, ampliando las posibilidades de reutilización del agua tratada.
En el ámbito industrial, este recurso puede abrir nuevas oportunidades para usos como la limpieza de instalaciones o determinados procesos industriales, mientras que el biogás generado puede contribuir a producir energía o calor, tanto en las propias instalaciones de tratamiento como en actividades industriales que requieran estos recursos.
La experiencia desarrollada en Alcoy pone de manifiesto el potencial de las EDAR como infraestructuras estratégicas para avanzar hacia una gestión más circular y eficiente del agua.
El proyecto Symsites demuestra que las aguas residuales no tienen por qué ser únicamente un residuo que tratar, sino también una fuente de recursos que recuperar. La reutilización del agua, la valorización de la materia orgánica y la generación de energía a partir de los propios flujos residuales permiten avanzar hacia modelos en los que ciudades e industrias puedan compartir recursos y generar nuevas sinergias.
Esta visión conecta con uno de los grandes retos actuales de la gestión del agua: hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles y favorecer su recuperación y reutilización, contribuyendo a construir territorios más sostenibles, resilientes y preparados para los desafíos ambientales y productivos del futuro.