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Facsa, inicia una nueva etapa en Benicàssim con un contrato de saneamiento y depuración de 6,8 millones de euros. Durante los próximos cuatro años, la compañía gestionará de forma integrada la estación depuradora de aguas residuales (EDAR), los bombeos y cerca de 125 kilómetros de redes de alcantarillado y pluviales.
La adjudicación consolida la presencia de Facsa en el municipio y da continuidad a más de 30 años de experiencia en la gestión de la depuradora de Benicàssim. La integración de estos servicios permitirá coordinar mejor las operaciones, optimizar los recursos y reforzar la prevención y la respuesta ante posibles incidencias.
La digitalización constituye uno de los principales ejes del nuevo contrato. Facsa desarrollará un Sistema de Información Geográfica (GIS) de toda la red de saneamiento, que facilitará el acceso a información actualizada sobre las instalaciones y permitirá mejorar el seguimiento de las infraestructuras.
Esta herramienta contribuirá a avanzar hacia una gestión más preventiva y basada en datos. De este modo, la compañía podrá planificar las actuaciones con mayor precisión, anticiparse a posibles incidencias y mejorar la toma de decisiones sobre el mantenimiento de la red.
Por otra parte, el contrato contempla distintas actuaciones para mejorar el funcionamiento de la EDAR de Benicàssim, optimizar los procesos de tratamiento y avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible.
Entre las medidas previstas destaca la instalación de paneles fotovoltaicos, que permitirán aprovechar la energía solar para cubrir parte de las necesidades energéticas de la planta. Estas actuaciones contribuirán a reducir el consumo energético y a mejorar la eficiencia de las instalaciones.
Además de las mejoras en la depuradora, Facsa elaborará, en colaboración con el Ayuntamiento de Benicàssim, un Plan Integral de Gestión del Sistema de Saneamiento (PIGSS). Este documento permitirá analizar el estado de la red de alcantarillado y definir actuaciones para reducir el impacto ambiental de los desbordamientos durante los episodios de lluvia.
Para ello, la compañía empleará herramientas de digitalización y modelos matemáticos que facilitarán la identificación de necesidades y la planificación de futuras inversiones en las infraestructuras de saneamiento y depuración.
Asimismo, el nuevo servicio reforzará, además, las labores de mantenimiento preventivo y correctivo para anticiparse a posibles problemas y garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones.
Por último, este contrato se suma a la reciente renovación del servicio de abastecimiento de agua potable, Facsa refuerza su compromiso con Benicàssim y pone su experiencia y capacidad técnica al servicio de una gestión integral del agua más eficiente, digitalizada y sostenible.
