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Facsa gestionará la depuradora de Castellón y la red de saneamiento de la ciudad tras la adjudicación del nuevo contrato por parte del Ayuntamiento de Castellón. El servicio, valorado en 17,8 millones de euros, abre una nueva etapa para la EDAR de Castellón marcada por la digitalización, la sostenibilidad, la eficiencia energética y la innovación tecnológica aplicada al ciclo integral del agua.
El Ayuntamiento de Castellón ha adjudicado a Facsa el nuevo contrato de gestión y mantenimiento de la EDAR de la ciudad, así como de las estaciones de bombeo y colectores generales vinculados al sistema de saneamiento urbano. El servicio tendrá una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de prórroga por un quinto año.
Se trata de uno de los contratos hidráulicos más relevantes del municipio, tanto por su dimensión económica como por su impacto directo en la calidad ambiental y en la gestión eficiente del agua.
Desde el consistorio se ha impulsado un modelo basado en criterios de sostenibilidad, optimización del servicio, autoconsumo energético y desarrollo de soluciones innovadoras vinculadas a la I+D+i.
La propuesta presentada por Facsa obtuvo la mayor puntuación global del proceso de licitación gracias al equilibrio entre la oferta técnica y económica, además de incorporar una visión integral del ciclo del agua y del funcionamiento de la red de saneamiento.
Entre los aspectos más valorados destacan la incorporación de herramientas de digitalización avanzada, el análisis de patrones de consumo y generación de aguas residuales, así como la capacidad predictiva para anticipar episodios meteorológicos y optimizar la respuesta operativa.
La combinación de experiencia, conocimiento del sistema y uso inteligente de los datos permitirá mejorar la eficiencia del servicio, reforzar la resiliencia de las infraestructuras y reducir el impacto ambiental de la actividad.
El nuevo contrato permitirá incorporar innovaciones tecnológicas orientadas a optimizar procesos, mejorar el rendimiento energético y adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias del sector hídrico.
En un contexto marcado por la presión climática y la necesidad de avanzar hacia ciudades más sostenibles, la correcta gestión de las aguas residuales adquiere un papel estratégico para la reutilización de recursos, la protección del entorno y la resiliencia urbana.
La actuación también contribuirá a seguir ofreciendo un servicio seguro, eficiente y sostenible para la ciudadanía, alineado con los retos ambientales actuales y futuros.
La adjudicación coincide además con un momento significativo para la instalación, que se aproxima a sus 50 años de trayectoria.
La depuradora de Castellón, construida en 1979 y ubicada en el Camí Fondo, cuenta con una capacidad de tratamiento cercana a los 45.000 metros cúbicos diarios, dando servicio a una población aproximada de 200.000 habitantes.
A lo largo de las últimas décadas, la infraestructura ha evolucionado para adaptarse a las necesidades urbanas, las exigencias normativas y los avances tecnológicos, consolidándose actualmente como un referente en sostenibilidad y economía circular dentro del sector del agua.