Nealis comparte su visión sobre el impacto de la IA en la comunicación corporativa

Facsa, empresa especializada en la gestión integral del ciclo del agua, inicia una nueva etapa en las depuradoras de Bétera y Náquera-Bonanza, con un contrato adjudicado por la EPSAR por 3,8 millones de euros.
La nueva gestión permitirá avanzar hacia un modelo de depuración más eficiente, inteligente y sostenible, mediante la incorporación de nuevas tecnologías, la mejora de los equipos y un mayor aprovechamiento de los recursos generados durante el tratamiento del agua residual.
Entre las principales actuaciones destaca la incorporación de inteligencia artificial para anticipar hasta 24 horas las necesidades de oxígeno del proceso de depuración. Esta herramienta permitirá ajustar el funcionamiento de las instalaciones a las necesidades reales y reducir consumos energéticos innecesarios.
El proyecto contempla también la renovación de equipos por otros de mayor eficiencia y la ampliación de la energía solar fotovoltaica, con el objetivo de incrementar el autoconsumo eléctrico de las instalaciones.
La apuesta por la sostenibilidad se extiende al aprovechamiento de los recursos obtenidos durante el proceso de depuración. Facsa instalará un sistema de secado solar de lodos que permitirá reducir la cantidad de agua que contienen antes de su traslado para compostaje y posterior aprovechamiento agrícola.
Esta actuación evitará transportar más de 1.100 m³ de agua, reduciendo el volumen y el peso de los lodos y, por tanto, el número de desplazamientos necesarios. Además, el 100 % de los lodos tratados se destinará a compostaje, aprovechando sus nutrientes y favoreciendo su retorno al suelo.
La innovación también tendrá un papel destacado en la gestión de las redes de saneamiento. Facsa desarrollará un proyecto de I+D+i para estudiar nuevas vías de valorización de las toallitas húmedas, uno de los residuos que más problemas genera en tuberías, colectores y equipos de bombeo.
A esta iniciativa se sumarán nuevas herramientas para mejorar la vigilancia de los colectores y conocer con mayor precisión el comportamiento de la red. También se reforzará el control de las estaciones de bombeo y se incorporarán sistemas automáticos para mejorar la calidad del aire, especialmente durante los meses de verano.
En Bétera, además, se reforzará la vigilancia de la red de saneamiento para mejorar la respuesta ante episodios de mayor carga y minimizar su impacto sobre el entorno.
El inicio de este nuevo contrato también supondrá la incorporación de profesionales al servicio. Facsa busca atraer talento de Bétera, Náquera y otros municipios del entorno, especialmente perfiles relacionados con la operación y el mantenimiento de instalaciones hidráulicas.
Con esta adjudicación, Facsa amplía su actividad en la provincia de Valencia y refuerza su presencia en la Comunitat Valenciana, consolidando la apuesta de Nealis por una gestión del agua basada en la innovación, la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos.
Las depuradoras de Bétera y Náquera-Bonanza avanzan así hacia un modelo en el que el tratamiento del agua residual se combina con la eficiencia energética, la valorización de residuos y la recuperación de recursos.

