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El programa, a través de «Contamos Contigo», ha formado a 12 personas con discapacidad intelectual en horticultura y jardinería para mejorar su empleabilidad.
La Càtedra FACSA d’Innovació en el Cicle Integral de l’Aigua de la Universitat Jaume I (UJI) y la Fundació Síndrome de Down de Castelló han clausurado con éxito el programa formativo «Activitats auxiliars en horts, jardins i vivers», una iniciativa pionera que promueve la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual a través de la formación en horticultura y jardinería.
El proyecto, puesto en marcha en octubre del pasado año, ha permitido que 12 alumnos participen en una experiencia educativa innovadora desarrollada en el campus de la UJI. Además. la iniciativa se enmarca en el convenio de colaboración entre la Fundació y el grupo Nealis, a través del programa de Responsabilidad Social Corporativa «Contamos Contigo».
El objetivo principal del programa es ofrecer nuevas oportunidades de aprendizaje, capacitación y orientación profesional a personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales, facilitando su acceso al mercado laboral en perfiles vinculados al ámbito medioambiental.
Durante los nueve meses de duración del curso, los participantes han completado 120 horas de formación teórico-práctica distribuidas en cuatro bloques temáticos, que abarcan desde el conocimiento básico de las plantas hasta el manejo de sistemas de riego.Asimismo, las sesiones semanales han combinado contenidos teóricos con trabajo práctico en el invernadero y el huerto de la Universitat Jaume I, permitiendo al alumnado adquirir competencias técnicas aplicables a futuros entornos laborales.
Entre las actividades más destacadas del programa se encuentran la plantación de cultivos estacionales, como espinacas y tomates, la elaboración de compost, la construcción de un hotel de insectos y las visitas formativas a Vivers Pereira y el Jardí dels Sentits.
Estas experiencias han contribuido no solo al aprendizaje de conocimientos técnicos, sino también a la creación de un entorno universitario más inclusivo, favoreciendo la participación activa y el desarrollo personal de los alumnos.
Tanto el equipo docente como los participantes han calificado esta edición como un «rotundo éxito». David Porcar, uno de los alumnos, destacó que «nos ha gustado mucho este curso porque creemos que puede ser un perfil profesional para trabajar».
El acto de clausura contó con la participación de representantes de las entidades colaboradoras y de las administraciones públicas.
Alberto Mateu, presidente de la Asociación Síndrome de Down Castelló, puso en valor la capacidad de la colaboración entre universidad y empresa para generar oportunidades reales de empleo para las personas con discapacidad intelectual.
Por su parte, Rafael Ferrer, responsable de Relaciones Institucionales de FACSA, agradeció la implicación de todos los participantes y destacó que este tipo de iniciativas ayudan a los estudiantes a descubrir nuevas capacidades y afrontar su futuro profesional con mayor confianza.
Marisa Flor, vicerrectora de Innovación y Transferencia de la UJI, recordó que la inclusión es uno de los valores fundamentales de la institución y subrayó que la formación especializada es clave para mejorar las oportunidades laborales de las personas con discapacidad.
La jornada concluyó con la entrega de diplomas a los participantes y una visita al huerto universitario para conocer los cultivos desarrollados durante el curso.
El curso de horticultura inclusiva impulsado por la Càtedra FACSA y la Fundació Síndrome de Down de Castelló nace con el objetivo de ampliar las oportunidades de aprendizaje y orientación profesional de personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales, favoreciendo su inserción laboral en perfiles relacionados con la horticultura, la jardinería y la sostenibilidad ambiental.
A lo largo de los nueve meses de formación, los participantes han completado 120 horas de aprendizaje teórico-práctico, adquiriendo conocimientos sobre el funcionamiento de las plantas, el mantenimiento de huertos y jardines, la gestión de sistemas de riego y otras tareas auxiliares vinculadas al sector medioambiental.
El programa ha combinado la formación en aula con actividades prácticas como la plantación de cultivos estacionales, la elaboración de compost, la construcción de un hotel de insectos y visitas formativas a espacios especializados como Vivers Pereira y el Jardí dels Sentits.
Más allá del aprendizaje técnico, la iniciativa ha favorecido la participación activa del alumnado en la vida universitaria, promoviendo la inclusión social y el desarrollo de habilidades personales y profesionales que contribuirán a mejorar sus oportunidades de acceso al empleo.